La mayoría de propietarios que quieren un cargador en el garaje de su comunidad empiezan por la pregunta equivocada: ¿me dejará la comunidad? La respuesta legal es sencilla y te favorece. Las preguntas que de verdad merecen tu tiempo son otras: de dónde sale la luz, cómo llega el cable a tu plaza y cómo se hace el trabajo para que el siguiente vecino no tenga que empezar de cero.
¿Necesitas permiso de la comunidad?
No. Si el punto de recarga es para tu uso y va en tu propia plaza, solo tienes que comunicarlo por escrito a la comunidad antes de instalarlo. Lo recoge el artículo 17.5 de la Ley de Propiedad Horizontal, y es un derecho, no un favor que conceda la junta.
Viene con dos condiciones. La instalación y la electricidad que consuma las pagas tú íntegramente, no la comunidad. Y se refiere a una plaza individual: un cargador en una zona común, o pensado para varios usuarios, es otra historia y sí pasa por la comunidad.
Conviene saberlo antes de la próxima junta. A muchos propietarios les han dicho que hace falta votarlo. No hace falta.
¿De dónde sale la electricidad?
Esta es la decisión de verdad, y hay tres maneras de resolverla.
Desde el suministro de tu vivienda. Sale un circuito nuevo desde tu contador en la centralización del edificio y baja hasta tu plaza. El consumo del cargador aparece en la factura que ya pagas. Suele ser lo más sencillo cuando el cuarto de contadores y el garaje están cerca.
Un suministro aparte con su propio contador. El punto de recarga tiene su propia acometida y su propio contrato. El consumo sigue siendo claramente tuyo y no depende de la potencia contratada de tu casa. Interviene la distribuidora, así que lleva más trámites.
Desde el suministro comunitario. El cargador se cuelga del cuadro de alumbrado del garaje y se supone que la comunidad te repercute el gasto. Es la opción que desaconsejamos. La potencia contratada de la comunidad nunca se pensó para coches, las cuentas se ajustan de palabra y, cuando llegan el segundo y el tercer cargador, nadie tiene claro quién debe qué.
Cuál de las dos primeras te conviene depende de la potencia contratada de tu vivienda, de la distancia y del hueco físico que haya en la centralización. Eso se ve leyendo el suministro, no se decide por mensaje.
¿Cómo llega el cable hasta tu plaza?
Por techos y paredes comunes, sobre canalización adecuada, desde el suministro hasta tu plaza.
Canalización quiere decir bandeja o tubo fijados a la estructura, no cable grapado a una viga o tirado suelto sobre un falso techo. En un garaje tiene que convivir con coches, con la limpieza y con el techo de alguna furgoneta, así que va alta, bien sujeta y protegida donde pase junto a algo que pueda golpearla.
El recorrido hay que planificarlo antes de fijar nada. Cruza espacios que no son tuyos, puede atravesar muros de separación entre el cuarto de contadores y el garaje, y no debe estorbar al alumbrado, a la ventilación ni a la plaza de nadie. Acordarlo de antemano es lo que evita la queja de después.
¿Por qué dejar el recorrido ampliable?
Porque casi nunca eres el último del garaje que quiere un cargador.
En la mayoría de edificios, en cuanto una plaza tiene cargador, llegan un segundo y un tercer propietario en un par de años. Si la primera instalación deja una canalización pensada para un solo cable, cada vecino que venga detrás tiene que poner otra bandeja al lado, y el techo acaba lleno de tiradas en paralelo.
Nosotros instalamos para que el recorrido admita más. La bandeja se dimensiona con hueco para más cables y sigue el eje natural del garaje en lugar de ir por la línea más corta a una sola plaza. En el momento cuesta poco más, y es el detalle en el que más se fijan los administradores.
¿Qué le cuentas al administrador?
Basta con un escrito breve antes de empezar la obra. Mejor que sea útil y no el mínimo:
- qué vas a instalar y en qué plaza;
- de dónde sale el suministro: tu propio contador o un suministro nuevo aparte;
- por dónde irá el cable en las zonas comunes;
- cuándo se hará la obra, más o menos, y cuánto durará.
Mandarlo al administrador con copia al presidente deja constancia. Si el administrador pregunta, contesta; colaborar no cuesta nada y tu derecho a instalar no depende de ello. Estamos acostumbrados a tratar con administradores y podemos describir el recorrido de forma que responda a sus dudas antes de que las planteen.
¿Qué documentación te queda?
La factura y la documentación de la instalación del circuito. Es lo que entregas a la comunidad para cerrar la comunicación, lo que preguntará el abogado del comprador si vendes, y lo que necesitas para cualquier deducción que vayas a solicitar.
Guárdalo junto con el escrito que enviaste. Juntos demuestran que la instalación se comunicó bien y se hizo como es debido.
¿Qué complica un trabajo en garaje comunitario?
Tres cosas, y son la razón por la que nadie puede presupuestar un garaje con una foto.
La distancia. El cuarto de contadores suele estar en planta baja o en el otro extremo del edificio, y tu plaza puede estar dos sótanos más abajo. Tiradas de 30 o 40 metros son lo normal, y el cable se dimensiona por la caída de tensión en todo el recorrido a plena carga, así que una tirada larga pide más sección. Suele ser la partida más grande del presupuesto.
El camino entre la centralización y el garaje. Muros de separación, patinillos que ya van llenos y forjados que hay que atravesar suman trabajo que no se ve hasta que alguien recorre el trazado.
La capacidad del suministro. Si el cargador sale del suministro de tu vivienda, tiene que caber en tu potencia contratada junto con todo lo demás del piso. La gestión dinámica de carga suele resolverlo sin ampliar potencia. Si no basta, un suministro aparte puede ser mejor respuesta.
El cargador en sí es el mismo que pondrías en un chalet. Para lo que implica esa parte —circuito dedicado, diferencial propio, pruebas y entrega— tienes nuestra guía de instalación de un wallbox paso a paso.
¿Cuánto se tarda?
Más que en una casa. Una instalación doméstica sencilla con poca tirada es un día. Un garaje comunitario con recorrido largo, canalización por un techo compartido y quizá una posición de contador nueva lleva más, y te decimos cuál es tu caso después de la visita.
Pedir presupuesto
Si estás pensando en un cargador en el garaje de tu edificio, mándanos por el formulario de contacto o por WhatsApp fotos del cuarto de contadores, de tu contador y de tu plaza, con una idea aproximada de la distancia entre ellos. Las fotos nos ayudan a entender el trabajo antes de la visita; el precio cerrado llega después de ver el suministro y recorrer el trazado. Tienes más sobre cómo trabajamos en nuestra página de instalación de cargadores.



