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Reparación y mantenimiento de aire acondicionado

La mayoría de los equipos que dejan de enfriar no están rotos. Cuatro cosas explican casi todos los avisos, y dos puedes descartarlas tú.

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Unidad exterior de aire acondicionado fijada a la pared con escuadras metálicas, bajo una cubierta de chapa

La frase que más oímos es «ya no enfría como antes». Es un síntoma con una lista corta de causas, y conviene conocer su orden antes de que nadie te presupueste un equipo nuevo.

Las dos comprobaciones de abajo no cuestan nada y resuelven buena parte de los avisos que atendemos en agosto.

¿Qué conviene mirar antes de llamar a nadie?

Los filtros y la batería exterior, en ese orden. Son las dos causas más frecuentes de pérdida de rendimiento y las dos están a tu alcance.

Los filtros se sacan de la unidad interior y se limpian con agua. Con uso intensivo de verano se saturan en semanas, y un filtro saturado ahoga el paso de aire hasta el punto de que el equipo puede funcionar sin parar y aun así no enfriar la habitación. Si tu equipo ha ido empeorando a lo largo de una temporada, los filtros son el primer sospechoso y muy a menudo el único.

La batería exterior es el bloque de aletas de la condensadora. Si está cargada de polvo, semillas o película de sal, el equipo no puede disipar calor y su rendimiento se hunde justo con el tiempo en que lo necesitas. Enjuágala con agua dulce a baja presión. No uses hidrolimpiadora: dobla las aletas, y una aleta doblada corta el aire igual de bien que la suciedad.

Si las dos están limpias y sigue rindiendo poco, la causa suele estar en el refrigerante, en los condensados o en un componente eléctrico, y eso ya pide instrumentos.

Por qué recargar el gas no es una reparación

Un circuito frigorífico estanco no consume refrigerante. Si a un equipo le falta gas, tiene una fuga: no hay otro mecanismo. Cargarlo sin buscar la fuga es venderte el mismo gas otra vez la próxima temporada, y normalmente antes.

Esto importa más de lo que parece, porque la versión lenta se confunde fácilmente con envejecimiento normal. Una fuga pequeña produce un equipo que enfría un poco menos cada año, y cada año se recarga, y nadie busca el agujero.

Localizar la fuga es el trabajo. Suele estar en un abocardado, en las válvulas de servicio o donde la batería se une a la tubería, y en esta costa la corrosión en la unión cobre-aluminio de una condensadora expuesta es una causa habitual. Una vez localizada, es una reparación y no una sustitución.

Gotea agua de la unidad interior

Es un desagüe de condensados atascado prácticamente siempre, y es de las averías más dañinas si se ignora, porque el agua acaba en un techo.

El equipo produce condensados cada vez que funciona, y esa agua sale por una línea de desagüe. La línea se atasca con polvo y crecimiento biológico en una o dos temporadas, la bandeja rebosa y el agua va donde la lleve la gravedad. No es una avería de refrigerante y no significa que el equipo se esté muriendo.

Además es completamente evitable. Limpiar el desagüe forma parte de una revisión anual, y es el punto que más veces se salta quien montó el equipo y no volvió nunca.

¿Cuándo reparar es la respuesta equivocada?

Tres situaciones en las que lo decimos en lugar de aceptar el trabajo.

Un compresor averiado en un equipo antiguo. El compresor es el componente más caro, y en un equipo de más de diez años sustituirlo se acerca al precio de uno nuevo que además será bastante más eficiente. Presupuestamos las dos cosas y decides tú con los números delante.

Un equipo con refrigerante obsoleto, donde reparar implica conseguir un gas en proceso de retirada que cada vez será más difícil y más caro de obtener.

Un equipo que estaba mal dimensionado para la estancia desde el principio. Ninguna reparación arregla un error de cálculo: un equipo sobredimensionado seguirá haciendo ciclos cortos y dejando la habitación húmeda por muy bien que se mantenga. Conviene saberlo antes de gastar nada en él.

¿Qué incluye realmente una revisión?

Limpieza de filtros y unidad interior, limpieza de la batería exterior, bandeja y línea de condensados despejadas, conexiones eléctricas revisadas y apretadas, y medición de presiones y temperaturas de trabajo para confirmar que la carga es correcta y que no hay una fuga en curso.

El momento adecuado es antes de temporada, no durante. Una hora en mayo localiza la conexión que trabaja caliente y el desagüe medio atascado mientras siguen siendo un trabajo programado, en vez de un aviso a mediados de agosto a tarifa de agosto.

En una vivienda de alquiler, conviene meter la revisión entre cambios de huésped en el calendario. Los huéspedes reportan un problema de filtros como avería, y es la queja que más veces le cuesta al propietario un desplazamiento para nada.

Cómo trabajamos

  1. Descartar lo gratis

    Preguntamos primero por filtros y batería exterior, porque explican buena parte de los avisos y no cuestan nada.

  2. Medir, no suponer

    Presiones, temperaturas y lecturas eléctricas, que distinguen una fuga de una batería sucia o de un componente averiado.

  3. Localizar la fuga

    Si falta carga hay una fuga. La buscamos en lugar de recargar y dejarte repetirlo el año que viene.

  4. Comparar reparar y sustituir

    En equipos antiguos damos las dos cifras y la diferencia de eficiencia, y decides tú.

  5. Limpiar el desagüe

    La bandeja y la línea de condensados se limpian de serie, porque esa es la avería que estropea techos.

Preguntas frecuentes

Mi aire no enfría. ¿Cuál es la causa más probable?

Filtros saturados, con diferencia, y después una batería exterior sucia. Las dos son gratis de comprobar y las dos ahogan el aire lo suficiente como para que un equipo sano funcione sin parar sin enfriar la estancia. Míralas antes de que nadie te presupueste nada.

¿No basta con recargar el gas?

Un circuito estanco no consume refrigerante, así que si falta hay una fuga. Recargar sin localizarla es venderte el mismo gas la próxima temporada. Buscar la fuga es la reparación de verdad, y suele estar en una conexión y no en la batería.

Gotea agua de la unidad interior. ¿Es grave?

Es un desagüe de condensados atascado prácticamente siempre, y conviene resolverlo pronto porque el agua acaba en un techo. No es una avería de refrigerante ni significa que el equipo se esté muriendo.

¿Merece la pena reparar un equipo de diez años?

Depende del componente. Casi todas las averías compensa repararlas a cualquier edad; un compresor averiado en un equipo antiguo no, porque el coste se acerca a uno nuevo bastante más eficiente. Presupuestamos ambas y eliges.

¿Cada cuánto hay que revisar el aire acondicionado?

Una vez al año, antes de temporada y no durante. Una hora en mayo encuentra la conexión caliente y el desagüe medio atascado mientras siguen siendo trabajo programado y no una urgencia de agosto.

¿Revisáis equipos que no habéis instalado vosotros?

Sí, y la mayoría de lo que mantenemos lo montó otra persona. Te diremos si vemos que el equipo estaba mal dimensionado para la estancia desde el principio, porque ningún mantenimiento arregla un error de cálculo.

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