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Cambio de cuadro eléctrico y reforma de la instalación

Bajo el mismo nombre se venden tres trabajos distintos. Cuál te toca lo decide lo que hay detrás del cuadro, y eso no se sabe por teléfono.

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Armario de contadores abierto, con los equipos de medida y los tubos corrugados de las líneas

Cuando una instalación deja de dar abasto hay tres respuestas realmente distintas: actualizar las protecciones, renovar parte de la vivienda o renovarla entera. Se diferencian enormemente en precio y en molestia, y cuál es la honesta en tu caso lo decide lo que ya hay en las paredes.

Un presupuesto dado por teléfono sin abrir el cuadro te está vendiendo por defecto la más cara de las tres. Nosotros abrimos el cuadro, medimos y te decimos en cuál de las tres estás realmente.

¿Cómo se sabe que una instalación necesita obra?

Hay seis señales, y cualquiera merece una revisión. Que no haya diferencial, o que uno solo proteja toda la vivienda y un único defecto lo tire todo. Fusibles cerámicos en vez de magnetotérmicos. Enchufes con toma de tierra que no conecta a nada. Circuitos que saltan cuando funcionan dos aparatos corrientes a la vez. Cualquier marca de quemado o decoloración dentro del cuadro. Y un cuadro cuyo etiquetado describe una distribución que ya no existe.

Ninguna de ellas significa que haya que renovar toda la vivienda. Varias se resuelven solo en el cuadro, que es la más barata de las tres respuestas y la que más veces se salta en favor de algo mayor.

La señal que sí apunta a obra grande es la tierra. Si la instalación no tiene puesta a tierra efectiva, eso no lo arregla un cuadro nuevo por sí solo, y cambia la conversación.

¿Qué significa realmente el grado de electrificación?

Las instalaciones domésticas españolas se proyectan a uno de dos grados según la ITC-BT-25, y en cuál estés determina cuántos circuitos deberías tener. El grado básico parte de unos 5.750 W y cinco circuitos; el elevado parte de unos 9.200 W y añade circuitos para aire acondicionado, secadora y tomas adicionales.

Esto importa porque es la respuesta real a «¿no podemos poner más enchufes?». Una vivienda construida con grado básico no tiene los circuitos que tiene una elevada: no es que estén cortos de sección, es que no están. Añadir tomas a un circuito que ya lleva la cocina no crea capacidad, concentra carga en una línea que nunca se pensó para eso.

El conjunto de circuitos va desde alumbrado y tomas de uso general hasta cocina y horno, lavadora y lavavajillas, con secciones mínimas para cada uno. Cuando decimos que una vivienda necesita líneas nuevas y no tomas nuevas, nos referimos a esto, y es la mayor parte de lo que hace que una reforma cueste lo que cuesta.

¿Hay que picar todas las paredes?

Normalmente no, y la respuesta depende por completo del estado del tubo existente, no de la edad de la vivienda.

Las instalaciones españolas llevan el cable por tubo corrugado empotrado en la pared. Donde ese corrugado está sano y tiene hueco, se puede pasar cable nuevo por él y las paredes no se abren. Es con diferencia el mejor escenario, y es más frecuente de lo que se cree incluso en viviendas de los setenta.

Donde el corrugado está aplastado, obstruido, cortado por una obra posterior o directamente no se puso, el cable no pasa y el trabajo se convierte en obra además de en electricidad. Esa es la versión que la gente teme, y por eso lo primero que hacemos es comprobar si el tubo existente sirve.

Cuando abrir paredes es realmente inaceptable —vivienda habitada, reforma ya terminada, piso alquilado entre inquilinos— la canaleta de superficie y los recorridos por falso techo son respuestas legítimas y no un apaño. Se ven distintas, y evitan por completo al albañil.

¿Se puede hacer viviendo en la casa?

Sí, y hacerlo por fases es lo normal. No hay que vaciar una vivienda para hacer trabajo eléctrico, y una renovación en casa habitada se hace por grupos de circuitos para que nunca se quede sin luz ni sin nevera por la noche.

Lo que cuesta es tiempo, no dinero: un trabajo por fases dura más en total que el mismo trabajo en una vivienda vacía, porque cada fase hay que dejarla segura y en servicio al final del día. Las zonas abiertas se dejan sin tensión y señalizadas.

Cuando la vivienda está vacía —entre inquilinos, antes de mudarse, durante una reforma general— todo es más rápido y más barato, y merece la pena esperar a esa ventana si la tienes cerca.

¿Qué debe contener el presupuesto?

Un presupuesto que merezca aceptarse nombra los circuitos: cuántos, qué alimenta cada uno y la sección de cada línea. Nombra el cuadro: cuántos módulos, qué protecciones y si se modifica la puesta a tierra. Dice explícitamente si se abren paredes, y separa el trabajo eléctrico de la obra.

Si el presupuesto es una línea y una cifra, nadie ha determinado cuál de los tres trabajos se está valorando, y va a moverse cuando empiece la obra.

Cómo trabajamos

  1. Abrir el cuadro

    Abrimos el cuadro, inventariamos lo que hay realmente y comprobamos la puesta a tierra.

  2. Comprobar el tubo

    Verificamos si se puede pasar cable nuevo por el corrugado existente, que es lo que decide si se abren paredes.

  3. Acordar el alcance

    Recibes las tres opciones valoradas sobre tu vivienda, no una cifra para la mayor.

  4. Ejecutar por fases

    En casa habitada trabajamos por grupos de circuitos para no dejarte sin luz ni nevera por la noche.

  5. Probar y documentar

    Comprobamos todos los circuitos y protecciones y entregamos la documentación de la instalación.

Preguntas frecuentes

¿Necesito reforma completa o solo cuadro nuevo?

Depende de la tierra y del estado del tubo, y es una medición más que una opinión. Muchas viviendas solo necesitan el cuadro y sus protecciones, que es la más barata de las tres respuestas y la que más veces se salta.

¿Vais a tener que picar todas las paredes?

Normalmente no. Donde el corrugado existente está sano y tiene hueco, se pasa cable nuevo por él y las paredes no se abren. Solo se abren donde el tubo está aplastado, obstruido o no existe.

¿Podemos quedarnos en la vivienda durante la obra?

Sí. Una renovación en casa habitada se hace por grupos de circuitos, así que nunca te quedas de noche sin luz ni sin nevera. Dura más en total que el mismo trabajo en una vivienda vacía.

Mis enchufes tienen toma de tierra. ¿Significa que hay tierra?

No necesariamente. En muchas viviendas anteriores a los setenta se cambiaron después los enchufes por otros con toma de tierra que no conecta a nada. Es invisible hasta que algo falla, y comprobarlo lleva unos minutos.

¿Por qué hay que abrir el cuadro para presupuestar?

Porque los tres trabajos posibles se diferencian varias veces en precio y solo lo que hay detrás de la tapa los distingue. Un precio dado sin abrirlo está calculado para el mayor de los tres, o va a cambiar después.

¿Me queda documentación al terminar?

Sí. Recibes la documentación de la instalación ejecutada, que es lo que van a pedir después un comprador, una aseguradora o un contrato de suministro.

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