Casi todas las conversaciones sobre aire acondicionado giran en torno al equipo: cuántos kilovatios, qué marca, split o conductos. La parte eléctrica se lleva una línea al final del presupuesto, si llega. Y sin embargo es lo que decide si el sistema funciona sin dar guerra durante años o hace saltar la casa cada tarde de agosto. Esta guía explica qué necesita la instalación y por qué conviene resolverlo antes de encargar nada.
¿El aire acondicionado necesita circuito propio?
Sí, en cualquier equipo fijo que no sea de los más pequeños. Debe salir del cuadro por su propio circuito, con su magnetotérmico ajustado al equipo y protección diferencial.
El motivo es el régimen de trabajo. Un aire acondicionado es una carga de motor que arranca contra presión y luego funciona horas en la parte más calurosa del día. Esa combinación encuentra cualquier conexión floja en un circuito compartido: un enchufe que iba bien para la aspiradora se convierte en un punto caliente con un compresor funcionando toda la tarde.
En las viviendas proyectadas con grado de electrificación elevado, la ITC-BT-25 ya prevé un circuito específico para aire acondicionado. Muchas viviendas antiguas son de grado básico y sencillamente no lo tienen, así que hay que añadirlo.
¿Qué sección de cable necesita?
El cable se dimensiona según la intensidad máxima del equipo, la longitud de la línea y cómo va instalado, y después se ajusta el magnetotérmico al cable. No hay una respuesta única para «el aire».
El manual de instalación del equipo trae sus datos eléctricos. Por eso al electricista le importa saber el modelo exacto, no solo al instalador del aire. Una tirada larga desde el cuadro hasta un dormitorio lejano, o un cable compartiendo un tubo lleno, pueden obligar a subir de sección.
Los equipos inverter actuales arrancan con más suavidad que los antiguos de todo o nada, y eso ayuda. Con equipos inverter también importa el tipo de diferencial, y es algo que hay que comprobar en el cuadro existente, no suponer.
¿Hay que revisar la potencia contratada?
Sí, y la respuesta depende de cuántas estancias vas a climatizar y de qué más funciona a la vez.
Un split en un dormitorio rara vez cambia nada. Varias unidades interiores, o un sistema por conductos o multisplit que enfría casi toda la casa, es una carga mucho mayor, y tiene su punta justo las tardes en que también están encendidos el horno, la vitro y el termo.
Si el total puede superar tu potencia contratada, lo descubrirás cuando se corte el suministro. Las opciones son revisar el contrato, organizar cuándo funciona cada cosa o conformarse con un sistema más pequeño. Cualquiera vale; descubrirlo en plena ola de calor, no. Si subir la potencia obliga a actualizar el boletín eléctrico, también es mejor saberlo con antelación.
¿Qué cambia con un multisplit o con conductos?
Concentran la carga. Una unidad exterior que da servicio a varias estancias consume más que cualquier split suelto, así que el circuito, el magnetotérmico y el cable son mayores, y la potencia contratada pasa de ser una duda teórica a una cuestión real.
El tamaño del sistema lo marcan las estancias y no al revés, por eso primero va el cálculo de la potencia de frío. Con la capacidad clara, la necesidad eléctrica sale del equipo elegido.
¿Cómo se deja sin tensión la unidad exterior?
Debe poder cortarse cerca de donde está, para que quien la mantenga pueda dejarla sin tensión sin depender de alguien en el cuadro de dentro.
Qué unidad recibe la alimentación depende del fabricante: unos alimentan la exterior y llevan la interconexión a la interior, otros al revés. El corte y la manguera de interconexión siguen ese esquema. En la costa, todo lo que va fijado fuera tiene que aguantar la intemperie y el aire salino, y colocarse de forma que la lluvia no le entre.
¿Por dónde van los cables y el desagüe?
Los cables de alimentación e interconexión suelen ir junto a las líneas frigoríficas, y el desagüe de condensados muchas veces comparte recorrido. Es razonable, siempre que el agua y la electricidad vayan separadas.
El desagüe tiene que caer con pendiente continua hasta su salida y no puede desaguar sobre ninguna conexión eléctrica ni por encima de ella. Un desagüe atascado que rebosa dentro de una canaleta con cable es una avería evitable. Si el recorrido pasa por fachada, la comunidad puede tener algo que decir sobre cómo queda, y conviene aclararlo antes de fijar nada.
¿Y si el cuadro es antiguo?
Un cuadro antiguo puede no tener hueco, no tener diferencial o tener uno solo para toda la vivienda. Añadir una carga de motor nueva a ese esquema hace más probables los disparos sin motivo aparente y más difícil encontrar un defecto real.
A veces basta con algo sencillo: un hueco, un magnetotérmico y un diferencial para el circuito nuevo. Otras veces hay que cambiar el cuadro, y en ocasiones las mediciones muestran que la instalación que hay detrás también necesita obra. Nuestra guía sobre cambiar el cuadro eléctrico explica cómo se distinguen esas tres situaciones.
¿Por qué deben ponerse de acuerdo el instalador y el electricista?
Porque el equipo, la posición de la exterior y el circuito se condicionan entre sí. El modelo fija la intensidad, la posición fija la longitud del cable y el corte, y el cuadro fija qué se puede hacer sin más obra.
Cuando se compra primero el equipo, la instalación eléctrica tiene que adaptarse a una decisión ya tomada. Acordar las tres cosas a la vez evita tener el equipo en su caja en el pasillo mientras se resuelve el cuadro.
Cómo pedir que revisemos la parte eléctrica
Envía una foto del frontal del cuadro, el modelo que estás mirando si ya lo tienes y dónde te gustaría poner la interior y la exterior, por el formulario o por WhatsApp. Las fotos nos ayudan a entender el trabajo antes de la visita; el precio final llega después de ver la instalación y el recorrido. En nuestra página de instalación de aire acondicionado tienes el resto del trabajo.



